Luneados se basa en las redes sociales, antiguamente conocidas como el boca a boca o el corro de la patata. Pero sin internet, claro: tenemos nuestro blog, tenemos nuestro facebook, nuestro picasa y nuestro canal de youtube. Publicamos animadamente nuestro evento en facebook y tuenti, algún twitter: 16 confirmaciones online. Pero lo que sí funcionó fue el mundo offline, tan antiguo y tan incómodo. Funcionó llamar a los amigos por teléfono, funcionaron los bares, en el automático pusimos un bote, en el mundano y el barón rojo se comentaba entre las mesas y nos reuníamos para ir recaudando, que había que salir corriendo a comprar, funcionó la tienda de mariló, que imprimió el cartel directamente de picasa y la gente se pasaba a pagar. Que ya hemos dicho que salimos a comprar y no sabemos cuántos vamos.
Y luneados de otoño se nos fue de las manos: el miércoles teníamos sesenta confirmaciones, el jueves ya éramos ochenta, el viernes por la mañana llegamos a los cien, al mediodía 120 y cerca de 150 luneados nos presentamos finalmente en la Casa de las Campanas a las nueve de la noche del pasado 9 de octubre, deseando ver y oir a Howe Gelb y conocer su misterioso invitado. Y el vino, claro. Ecológico. Teníamos la fruta de temporada, teníamos la frescura del cava en este octubre de verano en Córdoba, teníamos un arroz bien guisado por berjumea, que oficiaba el sagrado misterio del arroz mientras a su alrededor se pelaban ajos y troceaban tomates... Teníamos la sencilla belleza de un patio con demasiados años para necesitar falsos adornos....
Sí, es cierto, el invitado de Howe Gelb era John Parish, que lo acompañó a la batería toda la noche. Amigos desde hace años, a John le gusta definir la música de Howe como un "estructurado caos". Por su parte, a Howe le gusta trabajar juntos "es una cuestión de gustos comunes. Buen gusto, suponemos".
PJ Harvey, que siempre ronda en la conversación cuando se habla de John Parish, comenta que le encanta ver a Howe en directo. Como los aficionados a Curro Romero, PJ tiene ya demasiadas tardes invertidas en Howe como para querer perderse esos momentos en que Howe le retuerce el pescuezo a la inspiración y luego Yer Ropes.
Boronía, Eureka y Luneados habíamos hecho pandilla para esta noche, para escuchar atentamente y disfrutar de un patio entre amigos, para ser más ricos sin que lo sepa nadie, jaime.
Los que agradecen que en la tierra haya howe gelb
El que prefiere que los otros tengan razón
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.
Con el permiso de mi querido amigo Borges, que lo decía de Stevenson.
La idea, la copiamos: Live in the living. Conciertos que se celebran en salones de casas. Simple y elegante como un teorema. Y le hemos añadido lo que hemos podido. Vivimos en Córdoba, la ciudad del aza(ha)r, así que cambiamos salones por las terrazas y las azoteas de los amigos. Y como hay que definir una cadencia, nuestra pequeña rutina, pues nos reunimos cuando haya luna llena. Tú ya sabes: La luna se puede tomar a cucharadas o como una cápsula cada dos horas... Y aquí estamos: Luneados. Live on the roof. El inglés, tú ya sabes. Bienvenido.
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